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miércoles, 11 de febrero de 2026

"San Manuel Bueno, mártir" de Miguel de Unamuno

Organizada sobre tres ejes temáticos —el problema de la fe, la verdad y el destino del hombre tras la muerte—, San Manuel Bueno, mártir es la culminación del arte narrativo de Unamuno. Su diversidad de perspectivas, la buscada confusión entre sueño y vigilia, entre realidad y ficción, anuncian algunos de los rasgos configuradores de la novela moderna.

San Manuel es considerado por sus vecinos como todo un ejemplo de devoción y servicio a la Iglesia. Sin embargo, tras la fachada de santidad que presenta ante la comunidad, el sacerdote lucha en secreto contra la pérdida de su fe. Así, San Manuel finge creer en Dios para salvar a sus feligreses de la desolación que él mismo padece.



Miguel de Unamuno (Bilbao, 1864-Salamanca, 1936)

Licenciado en Filosofía y Letras, comenzó a trabajar como profesor en 1883 mientras colaboraba en diversas revistas. Tras una temporada en Europa, Unamuno volvió a España, donde fue nombrado rector en la Universidad de Salamanca.

De tendencias políticas socialistas y republicanas, sufrió repetidamente el boicot de grupos conservadores. Bajo la dictadura de Primo de Rivera fue desterrado a Fuerteventura para, posteriormente, exiliarse en París hasta la caída del régimen militar.

Tras la proclamación de la III República, en la que juega un papel importante, decide alejarse del mundo político, visiblemente decepcionado tras cumplir una primera legislatura como diputado independiente.

Durante la Guerra Civil española toma partido por el bando golpista, pero tras su primera defensa del alzamiento llegó una tremenda decepción y arrepentimiento al comprobar la purga política y los fusilamientos, algunos de gente cercana a Unamuno, que ejecutó el bando franquista.

Tras una conocida discusión pública con Millán Astray, en la que le espetó su famoso "Venceréis, pero no convenceréis", Unamuno acabó sus días recluido en su propia casa, sumido en una gran depresión y soledad.

En su obra se aprecia claramente el espíritu de la Generación del 98 y su "Me duele España", el lamento más utilizado por los intelectuales de fin de siglo para hablar de la torpe evolución de una España a caballo entre viejas glorias y nuevas miserias. 

El eje de su obra, sobre todo en el tramo final, es la disyuntiva entre su racionalismo por un lado y su necesidad de creer en un Dios superior, en una bondad suprema, quizá en un último sentido a la existencia. De sus ensayos cabe destacar Del sentimiento trágico de la vida (1913), y en narrativa Niebla (1914) y San Manuel Bueno, mártir (1933) puede que sean sus mejores y más conocidos trabajos.

miércoles, 21 de enero de 2026

"San Manuel Bueno, mártir" de Miguel de Unamuno

Organizada sobre tres ejes temáticos —el problema de la fe, la verdad y el destino del hombre tras la muerte—, San Manuel Bueno, mártir es la culminación del arte narrativo de Unamuno. Su diversidad de perspectivas, la buscada confusión entre sueño y vigilia, entre realidad y ficción, anuncian algunos de los rasgos configuradores de la novela moderna.

San Manuel es considerado por sus vecinos como todo un ejemplo de devoción y servicio a la Iglesia. Sin embargo, tras la fachada de santidad que presenta ante la comunidad, el sacerdote lucha en secreto contra la pérdida de su fe. Así, San Manuel finge creer en Dios para salvar a sus feligreses de la desolación que él mismo padece.



Miguel de Unamuno (Bilbao, 1864-Salamanca, 1936)

Licenciado en Filosofía y Letras, comenzó a trabajar como profesor en 1883 mientras colaboraba en diversas revistas. Tras una temporada en Europa, Unamuno volvió a España, donde fue nombrado rector en la Universidad de Salamanca.

De tendencias políticas socialistas y republicanas, sufrió repetidamente el boicot de grupos conservadores. Bajo la dictadura de Primo de Rivera fue desterrado a Fuerteventura para, posteriormente, exiliarse en París hasta la caída del régimen militar.

Tras la proclamación de la III República, en la que juega un papel importante, decide alejarse del mundo político, visiblemente decepcionado tras cumplir una primera legislatura como diputado independiente.

Durante la Guerra Civil española toma partido por el bando golpista, pero tras su primera defensa del alzamiento llegó una tremenda decepción y arrepentimiento al comprobar la purga política y los fusilamientos, algunos de gente cercana a Unamuno, que ejecutó el bando franquista.

Tras una conocida discusión pública con Millán Astray, en la que le espetó su famoso "Venceréis, pero no convenceréis", Unamuno acabó sus días recluido en su propia casa, sumido en una gran depresión y soledad.

En su obra se aprecia claramente el espíritu de la Generación del 98 y su "Me duele España", el lamento más utilizado por los intelectuales de fin de siglo para hablar de la torpe evolución de una España a caballo entre viejas glorias y nuevas miserias. 

El eje de su obra, sobre todo en el tramo final, es la disyuntiva entre su racionalismo por un lado y su necesidad de creer en un Dios superior, en una bondad suprema, quizá en un último sentido a la existencia. De sus ensayos cabe destacar Del sentimiento trágico de la vida (1913), y en narrativa Niebla (1914) y San Manuel Bueno, mártir (1933) puede que sean sus mejores y más conocidos trabajos.

viernes, 29 de abril de 2016

“Cuentos del azar y del amor” de Miguel de Unamuno



Desde 1886 hasta 1923, Unamuno escribió casi cien cuentos. 


En esta obra incluye tres cuentos: “En manos de la cocinera”, “Al correr de los años” y “El sencillo don Rafael, cazador y tresillista”, en los que Unamuno habla de un amor conyugal, entre marido y mujer, con unos hijos que son el fruto de ese amor, hijos propios o adoptados. Además, los tres cuentos tienen un final feliz, que recuerda a los cuentos tradicionales.




Miguel de Unamuno (Bilbao, 1864 – Salamanca, 1936)

Poeta, dramaturgo, novelista, filósofo y ensayista español; de una sagacidad, agudeza e independencia poco frecuentes en la literatura hispánica. Unamuno es el mejor prototipo del pensamiento filosófico-moral que alienta y patrocina el trabajo crítico de los escritores de la Generación del 98.

Nació en Bilbao y murió en Salamanca. Estudió el bachillerato en el Instituto Vizcaíno, prosiguió sus estudios en la Universidad de Madrid, donde se doctoró en Filosofía y Letras. Se sometió a oposiciones y obtuvo, en 1891, la Cátedra de Griego en la Universidad de Salamanca, para la que sería nombrado rector de dicha institución, en cuyo cargo permaneció muchos años. 
Además de escritor y profesor, colaboró en gran número de revistas y periódicos de su tiempo. Fue conferenciante en el Ateneo madrileño y en diversos centros de cultura.

Unamuno fue un poeta genial. Algunos lo consideran como uno de los mejores poetas líricos españoles de su siglo. Fue hondo y fecundo, pero siempre "unamuniano", es decir, muy suyo, inconfundible. En su poesía, Unamuno se deleita, se confiesa, se abre, nos muestra su amor familiar y religioso sinceros, su profunda angustia ante el ser, ante Dios, ante la muerte y ante la inmortalidad de alma. Es un debatir y debatirse continuo consigo mismo. Y a los lectores, su poesía nos zarandea y nos azota, haciéndonos partícipes de sus propias dudas y angustias espirituales, como también es sus "ternuras" humanas.

jueves, 4 de febrero de 2016

"El separatismo oficial" de Miguel de Unamuno

“… Sí, el separatismo se incuba y se fo­menta en la Corte. En la Corte y no precisamente en Madrid; Madrid es una de tantas regiones españolas que sufre ­la opresión corruptora de la Corte. Y un día se alzará el madrileñismo con­tra el cortesanismo. La Corte, el asiento de las pobres oligarquías turnantes, la sórdida covachuela de la España ofi­cial, esa es la separatista. El separa­tismo es cortesano. Son los burelles, son todos los serviles cortesanos los separatistas. El separatismo es oficial en España… ”
















Presentación del artículo a cargo de Manuel, miembro de Articularia

“Me preparé por lo menos las bases de la reunión de la nación española y la catalana ya que Cataluña [sic] ha de acabar, y muy pronto, por separarse del todo del Reino de España y constituirse en Estado absolutamente independiente”, se lee en veloz caligrafía que Miguel de Unamuno (1864-1936) tiró sobre las cuartillas amarillentas la Nochebuena de 1918, destinadas a su amigo Manuel Azaña (1880-1940).  [Peio H. Riaño.- http://www.publico.es/ 02/02/2016]
«De Madrid acá, en un frigidísimo vagón de la Compañía MZA, consumimos, amodorrados, los momentos durante los que unos cuantos provincianos de la villa y corte consumirían unas uvas simbólicas en la Puerta del Sol, frente al ministerio de la Desgobernación de este inestable Estado...» Así describió en las páginas de El Mercantil Valenciano (EMV) Miguel de Unamuno (1864-1936) su viaje en tren a Valencia en la Nochevieja de 1918. El entonces columnista de referencia de la cabecera histórica de Levante-EMV, donde público en primera página 308 artículos de opinión desde 1917 hasta que en 1924 el dictador Primo de Rivera le desterró a Canarias, llegó al «Cap i casal» con parte de su familia para asistir a la boda de su primogénito, Fernando, con la joven María Rincón de Arellano, hija de un notario de la ciudad.
El catedrático aprovechó su estancia de cinco días a orillas del Mediterráneo para impartir, en la noche del sábado 4 de enero, una conferencia en el Ateneo Mercantil de Valencia contra el independentismo catalán y la imposición en Cataluña de la enseñanza íntegra en esa lengua. La multitud que llenó el auditorio coronó su palabras con una ovación «estruendosa y memorable que se prolongó durante varios minutos», según el relato de El Mercantil Valenciano. [Rafael Montaner.- http://www.levante-emv.com/ 02/02/2016].

Miguel de Unamuno y Jugo (Bilbao, 29 de septiembre de 1864-Salamanca, 31 de diciembre de 1936).

Fue un escritor y filósofo español perteneciente a la generación del 98. En su obra cultivó gran variedad de géneros literarios como novela, ensayo, teatro y poesía. Fue, asimismo, diputado en las Cortes republicanas de 1931 a 1933 por Salamanca. Fue nombrado rector de la Universidad de Salamanca tres veces; la primera vez en 1900 y la última, de 1931 hasta su destitución, el 22 de octubre de 1936, por orden de Franco.

El primero de los libros fue en realidad un conjunto de cinco ensayos en torno al "alma castellana", en los que opuso al tradicionalismo la "búsqueda de la tradición eterna del presente", y defendió el concepto de "intrahistoria" latente en el seno del pueblo frente al concepto oficial de historia. Según propuso entonces, la solución de muchos de los males que aquejaban a España era su "europeización". Sin embargo, estas obras no parecían abarcar, desde su punto de vista, aspectos íntimos que formaban parte de la realidad vivencial. De aquí que literaturizase su pensamiento primero a través de un importante ensayo sobre dos personajes clave de la literatura universal en la Vida de don Quijote y Sancho (1905), obra en la que, por otra parte y en flagrante contradicción con la tesis europeísta defendida en libros anteriores, proponía "españolizar Europa".

Al mismo tiempo, apuntó que la relación entre ambos personajes cervantinos simbolizaba la tensión existente entre ficción y realidad, locura y razón, que constituye la unidad de la vida y la común aspiración a la inmortalidad. El siguiente paso fue la literaturización de su experiencia personal a fin de dilucidar la oposición entre la afirmación individual y la necesidad de una ética social. El dilema planteado entre lo individual y lo colectivo, entre lo mutable y lo inmutable, el espíritu y el intelecto, fue interpretado por él como punto de partida de una regeneración moral y cívica de la sociedad española. Él mismo se tomó como referencia de sus obsesiones del hombre como individuo. "Hablo de mí porque es el hombre que tengo más cerca."

La Publicidad 03/08/1917
Texto completo del artículo

Articularia

Empezamos la sesión un tanto apesadumbrados por las numerosas ausencias –justificadas, eso si-, pero pronto nos vinimos arriba al llegar a la decena y la reincorporación de un nuevo tertuliano. Tras la presentación a cargo de Manuel y como el artículo daba mucho de sí, nos volvimos a ir por los cerros de Úbeda y en vez de diseccionar “La cuestión catalana” entramos de lleno en apuntar aspectos de la polémica vida y trayectoria de Unamuno. Pese a todo, si resaltamos, sobre el tema que nos ocupaba, la mucha similitud que presenta el mismo con la situación que vivimos en la actualidad.

También dejamos abierto un tema polémico que podemos continuar en el Blog de la biblioteca y es el de, qué proceso, desde el punto de vista de las “nacionalidades” se pudiera haber abierto en este país, si en la transición no se hubiera seguido la política de “café para todos”.