Selección de
citas de U. Eco en la prensa sobre las redes sociales
“Las redes sociales le
dan el derecho de hablar a legiones de idiotas que primero hablaban solo en el
bar después de un vaso de vino, sin dañar a la comunidad. Ellos eran
silenciados rápidamente y ahora tienen el mismo derecho a hablar que un premio
Nobel. Es la invasión de los idiotas”. “El drama de Internet es que ha
promocionado al tonto del pueblo al nivel de portador de la verdad". “El
fenómeno de Twitter es por una parte positivo, (…) hay quien llega a sostener que Auschwitz no habría
sido posible (…) pero por otra parte da derecho de palabra a legiones de
imbéciles”. “Internet puede haber tomado el puesto del periodismo malo (…) te
fías de todo porque no sabes diferenciar la fuente acreditada de la disparatada”.
Umberto Eco (Alessandria, Italia, 1932 – Milán, Italia, 2016)
Nació en la
ciudad de Alessandria el 5 de enero de 1932, en el norte de Italia. Su padre,
Giulio Eco, fue contable antes de la Segunda Guerra Mundial, cuando fue llamado
a servir en las fuerzas armadas. En ese momento, Umberto y su madre, Giovanna
Bisio, se mudaron a un pequeño poblado piamontés. Eco recibió educación
salesiana.
Se doctoró en
filosofía y letras en la Universidad de Turín en 1954, con un trabajo titulado El
problema estético en Santo Tomás de Aquino (1956). Entre los años 1962 y
1968 publicó sus importantes estudios de semiótica Obra abierta y La estructura
ausente, de sesgo. Distinguido crítico literario, semiólogo y
comunicólogo, empezó a publicar sus obras narrativas en edad madura. En 1980 se
consagró como narrador con El nombre de
la rosa, novela histórica susceptible de múltiples lecturas. Cultivó otros géneros, como el ensayo,
donde destacó notablemente.
Fue miembro
del Foro de Sabios de la Mesa del Consejo Ejecutivo de la Unesco y Doctor
Honoris Causa por treinta y ocho universidades. En 2000, recibió el premio
Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades. Fue caballero de la Legión
de Honor francesa. Murió el 19 de febrero de 2016 en Milán, Lombardía.
Acotaciones desde Articularia
En la última sesión
de la temporada que fue bastante animada y jovial. La dedicamos a Internet y redes sociales a través de lo
que opinaba de ellas, el escritor y semiótico Umberto Eco.
La gran mayoría estuvimos de acuerdo que tanto internet
como las redes sociales tienen cosas positivas y negativas, abundando más las
primeras que las segundas. Sobre la falta de veracidad, rigor y acreditación de las opiniones vertidas en
ellas, unos consideraron que es más responsabilidad del receptor que no lo
contrasta, que del emisor (no se le puede impedir su publicación, siempre que
no haya difamación). Otros consideraban que hay mucha gente que no está
preparada para diferenciar lo verdadero de lo falso.
Nos pusimos
de acuerdo en que la información digital es más rápida e inmediata, pero
también más superficial y menos reflexiva y que las personas que casi solo consumen
este tipo de información suelen
tener problemas de concentración en la información en papel que es más profunda
y pausada.
José Ángel
Acudimos
pronto a la cita de nuestra última sesión de esta temporada, antes de las
deseadas vacaciones de verano. Nos enfrentamos a lo que podía ser una actividad
maratoniana y frenética y sin embargo no fue así.
José Ángel
nos llevó admirablemente a situarnos, junto a Umberto Eco, frente a las redes
sociales que fluyen a través de Internet no sin cierta desconfianza y
precaución. Como “líneas
fuerza” de esa desconfianza y precaución se señalaron la abundancia de
intereses espurios que circulan por dichas redes, la masiva y a veces
intoxicada información de las mismas, así como la falta de fiabilidad y
autoridad de las fuentes documentales que avalan dicha información.
Alguno de los
tertulianos señaló que no es la faceta de novelista de Eco la más importante de
su carrera, destacando su aportación a la cultura mundial como semiólogo. Otros
señalaron que algunas de sus novelas –El nombre de la Rosa- han servido para
que tanto él como su obra sean mejor conocidos por el gran público.
Yo, quizás
por mi vinculación con el mundo de libro y aún a riesgo de que Félix me siga
llamando poeta, me quedo con esta frase de Eco: “El que no lee, a los 70 años
habrá vivido solo una vida. Quien lee habrá vivido 5.000 años. La lectura es
una inmortalidad hacia atrás”
Luismi
Evaluación de la temporada
A lo largo a
de todas las sesiones de esta 1ª temporada hemos manifestado nuestro punto de
vista sobre una gran diversidad de temas, compaginando autores contemporáneos
con los que hemos denominado clásicos, y que podemos comprobar en el siguiente
conciso repaso retrospectivo:
Con el artículo de Joaquín Costa “Tres lecciones de Salamanca a España”
hablamos sobre la europeización de España, como solución a la pobreza en
nuestro país de principios de S. XX. Por otra parte, el recelo que provoca la
integración de los musulmanes en los países europeos fue el tema elegido en el
artículo de Jesús Laínz. Con Julio Camba comentamos frases tan polémicas como
“La pereza constituye mi vicio central, mi pasión única”, ¿merece la pena
trabajar?. Félix Miguel Gozalo, miembro
del Club, nos propuso una selección de
textos de diversos autores, y entre ellos destacaron frases como “¡Ay de
aquel mañana que no ha de llegar jamás!” o “… el lenguaje es el principio del
engaño si nos lo manipulan…”.
En el
artículo “Sanfermines problemáticos”, hablamos sobre la utilización de las
fiestas patronales como actos reivindicativos de los partidos políticos. Con el
autor José María Izquierdo debatimos sobre si la situación actual de España se
puede comparar a la vivida en 1914. Severo Ochoa nos hizo ver el desinterés y
la desidia por nuestro patrimonio. La prevalencia de lo visual frente al
contenido de la noticia fue el tema que tratamos en “Los telediarios, de R. F.
Ferlosio. Tomando como base a Miguel de Unamuno argumentamos sobre el
problema de los nacionalismos, y en
“Bonnard” resaltamos una frase muy significativa de este pintor: “Nos pasamos
la vida persiguiendo absurdos y dejamos pasar lo importante de ella sin
aprovecharlo”.
El uso
malintencionado de las palabras y el predominio de lo políticamente correcto
que impera hoy en día fue el asunto central del texto “Subnormal”, de A.
Grijelmo. En esta temporada no ha faltado un debate sobre los políticos, los de
la época de Azorín, y una comparación con los actuales. Hemos hablado también
sobre la conveniencia de permitir el uso del velo a las mujeres musulmanas en
nuestro país, en el artículo de A. P. Reverte; y la primera sesión del Club lo dedicamos, cómo
no, al entrañable artículo “Vuelva usted mañana”, de Mariano José de Larra,
sobre la desesperante lentitud de la burocracia para hacer cualquier trámite
administrativo.
César M.
Tras la sesión, nos metimos de lleno en la valoración de lo que hemos andado hasta aquí. De todo ello a mí me gustaría resaltar cuatro aspectos:
1. El sintético repaso retrospectivo que César aportó de todas las sesiones, nos sirvió, como él quería, para valorar la variedad de temas tratados en este periodo.
2. La mayoría consideró que el nivel aportado al grupo por algunos de los miembros nos ha servido para un enriquecimiento general.
3. En general y salvo alguna excepción, también valoramos como muy positivo el que en las intervenciones se primó el respeto y la tolerancia y, salvo en contadas ocasiones, las interrupciones fueron fluidas y consideradas.
4. No se rehuyeron los debates y contrastes políticos y la pasión que se originaron en ellos siempre se ajustó al marco de la corrección, la tolerancia y el respeto.
Luismi
Aportaciones de futuro
Se consideraron dos cuestiones que iremos implementado desde el inicio del próximo curso del Club:
A. Género Epistolar
Consideramos la propuesta de Luiso de intercalar, periódicamente, la lectura y posterior debate de una carta de importancia, al valorar muy positivamente la importancia que ha tenido, como género literario, la correspondencia a lo largo de la historia.
B. Secretario de Actas
Retomando una vieja aportación de Félix, en la que él consideraba que, al no llegar a ningún tipo de acuerdo, se perdía mucho del fruto aportado a lo largo del debate. Bueno, pues recogiendo de nuevo esta idea llegamos al acuerdo de: “tener, de manera rotativa, un secretario de “actas” en las sesiones que, al final de las mismas, haría una síntesis, que aprobada por todos como cierre de la sesión, se publicaría tal cual en el blog”.
Y, tras invitarnos a concluir desde el altavoz, y dar por finalizado el curso “tertuliar”, nos fuimos todos a tomar un vino a la terraza de “El Polvorilla”
Os invitamos
a aportar los comentarios que consideréis oportuno
Articularia