lunes, 15 de enero de 2018

“Me llamo Lucy Barton”, de Elizabeth Strout


En una habitación de hospital en pleno centro de Manhattan, delante del iluminado edificio Chrysler, cuyo perfil se recorta al otro lado de la ventana, dos mujeres hablan sin descanso durante cinco días y cinco noches. Hace muchos años que no se ven, pero el flujo de su conversación parece capaz de detener el tiempo y silenciar el ruido ensordecedor de todo lo que no se dice. 



En esa habitación de hospital, durante cinco días y cinco noches, las dos mujeres son en realidad algo muy antiguo, peligroso e intenso: una madre y una hija que recuerdan lo mucho que se aman.





Elizabeth Strout (Maine, Estados Unidos, 1956-)

Fue criada en pequeñas ciudades de Maine y New Hampshire. Su padre era un profesor de ciencias, y su madre profesora de preparatoria. Tras graduarse en el Bates College, cursó estudios de abogacía en la Universidad de Oxford, antes de completar su formación en Gerontología en la Universidad de Siracusa. En 1982, publicó su primer cuento en la revista literaria New Letters.
Durante varios años compaginó su carrera profesional con la escritura de cuentos y relatos que fueron apareciendo en diversas revistas literarias de gran prestigio.
Su primera novela, Amy e Isabelle, fue nominada al Premio Orange y el Faulkner, siendo llevada a la televisión en formato de TV Movie, protagonizada por Elisabeth Shue y producida por Oprah Winfrey. A partir de entonces, su vinculación con el mundo de las letras se estrechó, siendo profesora de Escritura Creativa en universidades como Colgate (en el  NEH –Fondo Nacional para las Humanidades-) o la Queens de Charlotte, de Carolina del Norte.
En 2009 logró un gran éxito con su novela Olive Kitteridge, obra que fue galardonada con el Premio Pulitzer de Ficción, uno de los más importantes que se otorgan en los Estados Unidos. Ha sido traducida a más de cinco idiomas y recibió una adaptación televisiva en formato de miniserie.
Sus últimas obras publicadas en España son: Los hermanos Burgess (2013), Me llamo Lucy Barton (2016) y Todo es posible (2017).

jueves, 11 de enero de 2018

"El almanaque de mi padre" de Jiro Taniguchi

Cuenta la historia de Youchi. Un día lo llaman por teléfono: su padre ha muerto mientras dormía. La esposa de Youchi lo abraza y le arregla la maleta para que deje Tokio y vaya al funeral de su padre en el pueblo donde nació. Comienzan así, en la mente de Youichi, los recuerdos de su infancia. Se siente mal, no lo hizo bien, como todo hijo que se marcha lejos, se alejó de su padre, de su familia, cada vez más con el tiempo. Desde que su madre los abandonó ya nunca pudo confraternizar con su padre. 
Su padre era un tipo muy introvertido, pocas veces hablaban, el único recuerdo que permanece en la mente de Youchi es él mismo de pequeño sentado en el suelo de la peluquería de su padre jugando con unos camioncitos de madera.

Su padre fue siempre un virtual desconocido, inmiscuido en el constante trabajo para sacarlos adelante, jamás se preocupó por sus sentimientos. Youchi asiste al funeral donde encuentra a todos: su hermana mayor, sus tíos, su madrastra y mucha más gente, porque su padre era un hombre muy querido por sus vecinos. 
Entre los recuerdos de unos y otros irá rememorando por qué su madre los dejó, porqué se quedaron con su padre y por qué les fue tarea harto imposible acercarse a la persona de su progenitor como él hubiera querido. 


Jiro Taniguchi (Tottori, Japón 1947- )

Comenzó a trabajar en 1966 como asistente del dibujante de manga Ishikawa Kyota
Debutó en el mundo del manga con La habitación ronca, publicado en 1970.
De 1976 a 1979 publicó, junto con el guionista Natsuo Sekigawa Ciudad sin defensa, El viento del oeste es blanco y Lindo 3.
De 1984 a 1991, Taniguchi y Sekigawa produjeron los cinco volúmenes de La época de Botchan
En los años 90 creó varias obras entre las que se encuentran El almanaque de mi padre y , El gourmet solitario. En 2001 creó la serie Ícaro a partir de textos de Moebius.
Taniguchi ha ganado varios premios por su trabajo. Entre otros, el premio Tezuka por La época de Botchan, el Premio Shogakukan por Tener un perro y en 2003 el Alph'Art del mejor guion en el Festival Internacional de Cómics de Angoulême por Barrio lejano, por el que también ha obtenido el premio a la mejor obra en el Salón del Cómic de Barcelona de 2004. 

Sus obras se han traducido a varios idiomas. Se han publicado en español historias como El almanaque de mi padre, Crónicas del viento, El olmo del Cáucaso, Tierra de sueños, Barrio lejano y un largo etc. 
Se ha convertido en un famoso autor de manga japonés de estilo realista, trazo limpio y acabado detallista, muy influenciado por el cómic europeo, en concreto por la historieta franco-belga. 

miércoles, 10 de enero de 2018

“No encuentro mi cara en el espejo”, de Fulgencio Argüelles


María Casta y su hijo adolescente Edipio se defienden del azote de una tormenta inclemente que se produce el mismo día en que muere el anciano cura Lubencio. 

Varios acontecimientos, como la llegada del nuevo cura, la aparición del primer armario con luna o el anuncio del comienzo de la Guerra Civil, determinan la vida del pequeño pueblo minero de Peñafonte, aislado del mundo y ahogado por la humedad de una lluvia incesante. 

Una extraordinaria novela en la que se entreveran la amistad, la desesperanza, el tedio, las preguntas que nos inquietan y los reflejos que nos mienten.

Fulgencio Argüelles (Aller, Asturias, 1955-)

Estudió psicología en las universidades de Comillas y Complutense de Madrid, especializándose en sociología del trabajo y de las organizaciones. Después de una larga estancia en Madrid, en 1997 regresó a Asturias para residir en Cenera (Mieres), el lugar donde había pasado su infancia y su juventud.

Antes de la publicación de su primera novela recibió varios premios por sus relatos cortos, tanto en castellano (Aller, Guardo o Internacional de Meres) como en asturiano (Carreño, Lena o Bilordios de Pinón).

Desde entonces ha publicado diversas novelas, entre las que cabe destacar Los clamores de la tierra, Recuerdos de algún vivir, Premio Principado de Asturias 2000, El palacio azul de los ingenieros belgas (Acantilado, 2003), premio Café Gijón y Premio de la Crítica que concede la AEA (Asociación de Escritores de Asturias) a la mejor novela del 2003, y A la sombra de los abedules (2011). Esta editorial también ha publicado en 2014 su novela No encuentro mi cara en el espejo. Argüelles escribe desde hace años artículos de opinión y críticas literarias en la prensa escrita, y por ello ha recibido el Premio de la Crítica, que concede la AEA, a sus artículos literarios de 2013. También ha escrito libros de relatos, en castellano (Del color de la nada) y en lengua asturiana (Seronda).

lunes, 8 de enero de 2018

“La elegancia del erizo”, de Muriel Barbery


En el número 7 de la Rue Grenelle, un inmueble burgués de París, nada es lo que parece. Paloma, una solitaria niña de doce años, y Renée, la inteligente portera, esconden un secreto. 


La llegada de un hombre misterioso propiciará el encuentro de estas dos almas gemelas. Juntas, descubrirán la belleza de las pequeñas cosas, invocarán la magia de los placeres efímeros e inventarán un mundo mejor. 


La elegancia del erizo es una novela optimista, un pequeño tesoro que nos revela cómo sobrevivir gracias a la amistad, el amor y el arte. 




Muriel Barbery (Casablanca, Marruecos, 1969-)

Estudió Filosofía en la Escuela de Letras y Ciencias Humanas de Lyon y ejerció la docencia en diferentes centros, como en la Universidad de Borgoña y más tarde en la de Saint-Lô, hasta abandonar su labor como profesora para residir en Kyoto, Japón.

Debutó como novelista con Una Golosina (2000), un libro centrado en los recuerdos de un crítico gastronómico a punto de morir que conoció un nuevo título, Rapsodia Gourmet, en una posterior reedición.

El éxito internacional le llegó en 2008 con su segundo libro, La elegancia del erizo. El libro se convirtió en un auténtico best-seller en Francia, con 30 ediciones y más de un millón de libros vendidos y fue adaptado al cine por la directora Mona Achache con el título El erizo.

En la actualidad, Barbery  se dedica por completo a la literatura y reside en la ciudad de Touraine.
En 2015 publicó su tercera novela, La vida de los elfos, un texto que crea un universo poético con influencia de los cuentos y la fantasía.
La obra de Barbery ha sido traducida a más de diez idiomas y ha recibido premios como el George Brassens, el Prix des Libraires, el Armitière o el Ville de Caen, entre otros muchos.

viernes, 22 de diciembre de 2017

“Economía y psicología”, de Jorge Delgado

"El Premio Nobel de Economía ha correspondido este año al americano Richard Thalerpor sus contribuciones a la economía conductual. Este mismo premio había sido ya concedido en 2002 a Daniel Kahneman y Vernon Smith por integrar el análisis psicológico a la teoría económica. La economía conductual (behavioral economics) está cambiando la forma de entender las relaciones económicas y la economía de mercado.
¿En qué consiste esta teoría? Thaler y Sunstein lo explican con claridad y humor en las primeras páginas de su libro Nudge. Improving decisions about health, wealth and happiness (Penguin Books 2008), que podríamos traducir como Un empujoncito. Cómo mejorar las decisiones sobre salud, riqueza y felicidad. La ciencia económica tradicional basa sus teorías en la existencia del homo economicus, un ser que toma decisiones correctas siempre en su beneficio. En palabras de Thaler, si echas un vistazo a los libros de economía, aprenderás que el homo economicus tiene la inteligencia de Einstein, una capacidad de almacenamiento de memoria como la de la computadora Big Blue de IBM y la fuerza de voluntad de Gandhi. Pero las personas que conocemos no son así: tienen problemas para resolver divisiones largas sin la ayuda de una calculadora, olvidan en ocasiones la fecha de cumpleaños de su pareja y tienen resaca después de la fiesta de Nochevieja. No son homo economicus sino homo sapiens [...].


www.elmundo.es

                                             Impresiones de la sesión

El martes 19 de diciembre nos volvimos a reunir en una nueva sesión que, aprovechando el artículo titulado “Economía y Psicología” de Jorge Delgado, presentado por Ignacio, nos pusimos a trabajar en “cómo aprovechar las aportaciones del nuevo Nobel de Economía” Richard Thaler, en todo aquello relacionado con la aplicación de la psicología conductual a la disciplina económica.

Ignacio nos hizo una reseña del autor y de Thaler, así como una síntesis de las mencionadas aplicaciones, poniendo ejemplos muy ilustrativos, aparte de los mencionados en el artículo, con continuas referencias a autores clásicos: Paulov, Skinner, …
Una vez terminada la presentación, tomó el testigo María que, como en ella es habitual comentó el artículo con una intervención muy documentada, de la que yo destacaría la reseña que nos aportó sobre el libro de Nassim Taleb “El Cisne Negro”, que por su interés aportó una sipnosis del mismo:

“Nuestro cerebro está hecho para ver más orden del que realmente hay. Y aunque esto pudo ser de mucha ayuda en las circunstancias dentro de las que vivieron nuestros más remotos antepasados, no nos sirve de mayor cosa a la hora de predecir, por ejemplo, una drástica caída de los precios accionarios.
Estamos programados para crear historias simples sobre fenómenos muy complejos y variados; de modo que siempre terminamos falseando la realidad. El resultado de esto es que perdemos control de la realidad y nos volvemos incapaces para predecir cualquier anomalía estadística.
En este texto, el autor presenta su teoría de los cisnes negros para ilustrar el modo en que la mayoría de nosotros cae en la trampa de pasar por alto las anomalías con el fin de uniformar cualquier modelo mental o teoría. Entre los temas tratados están: la falacia narrativa, pronósticos falsos y cómo entablar amistad con los cisnes negros”.




Tras la intervención de María el debate se desató. Antón nos aportó la necesidad de conducción o guía en cuestiones económicas que la mayoría de las personas desconocen, como es el caso de las inversiones económicas. Luiso resaltó la importancia que se le debe dar dar al individuo frente a los comportamientos tan gregarios de la sociedad actual. José señaló la gran manipulación que se da, en la sociedad de consumo, sobre la conducta de las personas; cuestión ésta que también fue señalada por Ángel y Alejandro, que insistió en como los intereses de determinados grupos son los que siempre prevalecen. Por otra parte, José Ángel consideró muy importante la aplicación de la psicología conductual en el desarrollo de la sociedad de consumo y de su proceso económico.




Y en estas, nos dieron las nueve y nos fuimos tomar el vino de Navidades



Animamos a participar a todo el que quiera dejar sus comentarios sobre este tema

Articularia