jueves, 7 de mayo de 2015

"Trenes rigurosamente vigilados" de Bohumil Hrabal

Trenes rigurosamente vigilados es una divertida y entrañable historia sobre la resistencia frente al invasor alemán durante la Segunda Guerra Mundial, protagonizada por los empleados de la estación de tren de un pequeño pueblo checoslovaco. El descubrimiento del amor y del deseo están presentes en la narración del despertar al mundo adulto del aprendiz y verdadero héroe de la novela, que sigue los pasos del hedonista factor de la estación tras la atractiva telegrafista.

Por la estación pasan los trenes invasores, cargados de armas, de heridos, rigurosamente vigilados, hacia el frente, de vuelta. Y en la estación unos empleados de los que Hrabal va refiriendo anécdotas, divertidas y tristes, ridículas, heroicas. El ser humano de Hrabal. La ingenuidad del abuelo que quiso parar el avance de los tanques del Reich con la fuerza hipnótica de su pensamiento y los detuvo, cinco minutos, antes de que le pasaran por encima.

Bohumil Hrabal (Brno., República Checa 1914 - Praga 1997)

Nació en Brno (Rep. Checa) en 1914. Está considerado como uno de los mejores escritores europeos de la segunda mitad del siglo XX. Su padre adoptivo era gerente de una fábrica de cerveza en Nymburk, lugar donde Hrabal pasó su infancia y que impregnó toda su obra. Estudió en la Universidad de Praga, donde llegó a ser doctor en Derecho. Desempeñó diversos oficios: ferroviario durante la guerra, experiencia que reflejó en su novela Trenes rigurosamente vigilados, agente de seguros, viajante de comercio y empacador en una prensa de reciclar papel, sobre lo que escribió en Una soledad demasiado ruidosa. Inició su obra con un conjunto de poemas, publicado en 1948 y prohibido unos meses más tarde cuando el comunismo llegó al poder en Checoslovaquia. No pudo publicar su primer libro, Una perla en el fondo, hasta 1963, año en que decidió dedicarse únicamente a escribir.

Junto a las ya mencionadas, destacan sus novelas Yo serví al rey de InglaterraBodas en casa y La pequeña ciudad donde se detuvo el tiempo, escritas casi todas ellas en la década de los setenta, cuando su obra fue de nuevo prohibida. Murió al caer desde su habitación en el quinto piso del hospital Bulovka en Praga (1997). En sus obras reflexionó a menudo sobre la idea del suicidio. Como era su voluntad, fue enterrado en una caja de roble con la inscripción Pivovar Polná (Fábrica de Cerveza de Polná), lugar donde se conocieron sus padres.

1 comentario:

Anónimo dijo...

El hedonismo en estado puro