miércoles, 9 de noviembre de 2016

"Memorias de un solterón" de Emilia Pardo Bazán


"Soy solterón, y lo soy con deliberado propósito y casi diría que por convicción religiosa", así se describe don Mauro Pareja, protagonista de memorias de un solterón, novela ambientada a finales del siglo XIX que nos introduce a través de su protagonista en la profunda transformación que está experimentado el papel de la mujer en la sociedad.

Don Mauro cambiará por completo sus convicciones cuando conozca a Feíta, una joven que busca su libertad a través del estudio y el trabajo como profesora. El  personaje de Feíta reencarna el papel de la mujer ideal, de aquella que es capaz de superar las barreras impuestas por la sociedad a través del estudio.  Feíta rechaza que el destino de la mujer venga determinado por el hombre, que el único camino factible sea irremisiblemente el matrimonio, o a la formación de un hogar.


Emilia Pardo Bazán  (La Coruña, 1851 – Madrid 1921)

Hija única de don José Pardo Bazán y Mosquera y de doña Amalia de la Rúa Figueroa y Somoza, recibe una educación esmerada. Lectora infatigable desde los 8 años, a los nueve compuso sus primeros versos, y a los quince su primer cuento, "Un matrimonio del siglo XIX", que envió al Almanaque de La Soberanía Nacional, y que sería el primero de los numerosísimos -cerca de 600- que publicaría a lo largo de su vida.
 En 1868 se casó con José Quiroga y se trasladó a vivir a Madrid, desde donde hacían fre-cuentes viajes a Francia, Italia, Suiza, Austria e Inglaterra; sus impresiones las dejó reflejadas en libros como "Al pie de la torre Eiffel" (1889), "Por Francia y Alemania" (1889). 
En 1876 publicó su primer libro,"Estudio crítico de Feijoó", y una colección de poemas, "Jaime", con motivo del nacimiento de su primer hijo. Su primera novela, "Pascual López. Autobiografía de un estudiante de medicina", la publica el año del nacimiento de su hija Blanca, en 1879. 
Una hepatitis la lleva al balneario de Vichy, en 1880, donde coincide con el escritor francés Víctor Hugo y mantienen largas conversaciones sobre literatura que le hicieron variar el rumbo de su escritura.

La publicación de la novela "Viaje de novios" (1881), según la crítica la primera  novela naturalista española -aunque la autora lo negara- fue el año en que nació su tercera y última hija, Carmen.
Después de "La tribuna" (1883), novela proletaria que tiene como protagonista a una obrera de la Fábrica de Tabacos de La Coruña, encontró el medio más apropiado para su naturalismo en el campo gallego, donde sitúa la acción de su obra más típica y estimada, "Los pazos de Ulloa" (1886). "La madre naturaleza" (1887), "Insolación y Morriña2, ambas de 1899, suponen el final de su periodo naturalista.
Publicó numerosos cuentos  en los periódicos de mayor tirada.

De 1831 a 1893 publicó la revista Nuevo Teatro Crítico, redactada por ella en su totalidad. 
"Doña Milagros" (1894) y "Memorias de un solterón" (1896) pertenecen a un plan novelístico similar al que Balzac, Zola o Galdós han llevado a la práctica. En su caso, las novelas del ciclo Adán y Eva se centran en la descripción y análisis de las relaciones entre hombre y mujer, y en la institución legal que las regula: el matrimonio.
En 1896 viaja a París y allí conoce a Émile Zola, Alphonse Daudet y los hermanos Goncourt; fue también por esa época cuando leyó a los novelistas rusos. Su influencia, planteada teóricamente en su ensayo La revolución y la novela en Rusia (1887), queda patente en sus novelas La quimera (1905) y La sirena negra (1908).

Fue consejera de Instrucción Pública y activista feminista. 
Desde 1916 hasta su muerte fue profesora de Literaturas románicas en la Universidad de Madrid, cátedra que se creó para ella.

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