jueves, 26 de febrero de 2026

"Material de contrabando" de José Gutiérrez Román

Material de contrabando es un libro de poemas que hace honor a su título: está compuesto por materiales robados de la vida del poeta, José Gutiérrez Román, que llegan de forma clandestina hasta el presente, con lirismo y humor sutil, también con melancolía. Son poemas de aire narrativo, con versos libres entre los que se cuela (otra vez de contrabando) un precioso soneto garcilasiano. Hay en esta obra una contemplación amorosa del tiempo ido y una mirada comprensiva y luminosa hacia la vida. (Zendalibros.com)

El poemario tiene tres partes. “Para la primera, En este impreciso instante, elegí los poemas que tenían un ancla más fuerte con el presente o con hechos del pasado que nos influyen en nuestro día a día. La segunda, Muertes incompletas, es el certificado de defunción de algunos momentos o etapas de la vida. Las llamo incompletas porque los recuerdos siempre lo son, los tenemos en un cajón desastre donde mezclamos realidad y sueño que a veces confundimos. Y la tercera parte, Pila de palabras, es más reflexivo. La palabra como herramienta para expresarnos y para revelar la creación poética.” (Entrevista en El Correo de Burgos 30-01-2020)



José Gutiérrez Román (Burgos, 1977- )

Licenciado en Pedagogía por la Universidad de Burgos y Trabaja como cuidador de personas con discapacidad. Sus inicios se remontan a publicaciones en revistas burgalesas nacidas en el ámbito universitario como Calamar, Entelequia, Luzdegas (cuyo origen está en el bar Mármedi) y también publicó poemas en Fábula, El Extramundi, Los papeles de Iria Flavia o Mirlo.

Ganó el Premio Adonáis de Poesía en 2010 con su obra Los pies del horizonte (Rialp, 2011). También ha publicado los poemarios Todo un temblor (La isla de Siltolá, 2018) y Material de contrabando (Difácil, 2020), así como el libro de cuentos La vida en inglés (Los Duelistas, 2008).

miércoles, 25 de febrero de 2026

"El primer caso de Unamuno" de Luís García Jambrina

En el crudo diciembre de 1905, Enrique Maldonado, propietario de las tierras del municipio salamantino de Boada y cacique local, aparece brutalmente apuñalado en las afueras del pueblo. Los vecinos son los principales sospechosos de haberle dado muerte y Unamuno, que escribió un artículo incendiario para denunciar las condiciones de vida de los campesinos boadenses, decide investigar el crimen con la ayuda de Manuel Rivera, abogado defensor de los detenidos, y Teresa Maragall, una misteriosa anarquista.

Conforme vayan apareciendo nuevos cadáveres, el perfil público de Unamuno como intelectual de renombre y polémico rector de la Universidad de Salamanca se verá dividido entre sus valedores y sus detractores, y su carácter indomable se topará con el poder y sus insidias, dificultando las pesquisas y poniendo en peligro muchas vidas, entre ellas la suya.



Luis García Jambrina (Zamora, 1960-)

Es doctor en Filología Hispánica por la Universidad de Salamanca y profesor titular de Literatura Española en la misma. Dirige la revista Cuadernos de la Cátedra Miguel de Unamuno y, desde 1999, es director de los Encuentros de Escritores y Críticos de las Letras Españolas en Verines, año en que también recibió el Premio Fray Luis de León de Ensayo.

Como creador, ha escrito cuentos, novelas, ensayos y teatro. Como novelista, se dio a conocer con El manuscrito de piedra (2008), galardonada con el V Premio Internacional de Novela Histórica Ciudad de Zaragoza en 2009. Con esta obra dio comienzo la serie de "Los manuscritos del pesquisidor Fernando de Rojas", continuada por las siguientes entregas: El manuscrito de nieve (2010), El manuscrito de fuego (2018), El manuscrito de aire (2019), El manuscrito de barro (2021), El manuscrito de niebla (2022) y El manuscrito de sangre (2025). Asimismo, ha publicado varias novelas, entre las que destacan En tierra de lobos (2013), La sombra de otro (2014), Bienvenida, Frau Merkel (2015), La corte de los engaños (2016) Así en la guerra como en la paz (2023) y El primer caso Unamuno (2024).

Entre los ensayos cabe destacar: La doble muerte de Unamuno, en colaboración con Manuel Menchón (2021). Y como autor de teatro: La última escena (2021), Una noche en la picota (2022) y Noche oscura del alma (2023).


lunes, 23 de febrero de 2026

"El llano en llamas" de Juan Rulfo

Esta colección contiene 17 cuentos publicados por Juan Rulfo a partir de 1945. Obra aparentemente sencilla resulta, sin embargo, profundamente desconcertante. En su unidad formal descansa una gran diversidad de lenguajes, registros y tonos con los que Rulfo aborda la problemática de una violencia multiforme (desembozada unas veces, insidiosa otras), hasta tal punto naturalizada que ha dejado de reconocerse como tal. Sin embargo, el autor no la "refleja" ni la "denuncia", ni tampoco la pone en escena: la persigue hasta sus repliegues más recónditos, compenetrándose con el sentir de quienes la ejercen o la padecen, sin alcanzar a reconocerla las más de las veces. O más precisamente: antes que la violencia misma, lo que los cuentos de "El Llano en llamas" ponen en escena suele ser ese oscuro y confuso bregar con su impronta en el sentir de quienes se vieron alguna vez envueltos en ella, sin advertir entonces su verdadero rostro.



Juan Rulfo (Apulco, Jalisco, 1917-Ciudad de México, 1986)

Su verdadero nombre es Juan Nepomuceno Carlos Pérez Rulfo Vizcaíno. Debido a la época de violencia revolucionaria los padres de Rulfo constantemente cambiaron de residencia, pero su infancia quedó marcada por el asesinato de su padre cuando él contaba cinco años, en 1923. Su madre moriría poco después, en 1927, lo que hizo que tuviera que ser internado en una escuela en Guadalajara, Jalisco.

Se trasladó después a ciudad de México, donde asistió como oyente a los cursos de historia del arte en la Facultad de Filosofía y Letras, lo que acrecentaría su interés por la cultura autóctona mexicana que quedó plasmado tanto en su obra literaria como fotográfica, que pudo realizar en sus numerosos viajes en las décadas de los años 30 y 40.

Gracias a dos becas otorgadas por el Centro Mexicano de escritores, Rulfo logra publicar El llano en llamas (1953), una antología de sus mejores relatos. Dos años más tarde publicaría la que es su obra más conocida, Pedro Páramo (1955), novela que hoy en día sigue levantando interés, tanto en el público como en el ámbito académico.

La labor etnográfica de Rulfo culminó con su trabajo en el Instituto Nacional Indigenista de México, donde se encargó de la edición de una de las colecciones más importantes de antropología contemporánea y antigua de México.

Rulfo escribió también guiones cinematográficos como Paloma herida (1963) y otra excelente novela corta, El gallo de oro (1963).

Su obra, tan breve como intensa, se caracteriza por una técnica narrativa impecable, personajes bien definidos y un uso destacado de recursos literarios que mezclan realidad y fantasía, ocupando por su calidad un puesto destacado dentro del llamado boom de la literatura hispanoamericana de los años 60.

En 1970 recibió el Premio Nacional de Literatura de México, y en 1983, el Príncipe de Asturias de la Letras.

 

jueves, 19 de febrero de 2026

"Diez ideas falsas sobre la Edad Media" de Martin Aurell

 

En esta obra pretende desmontar tópicos negativos sobre ese período. Niega que la Edad Media rebajase a las mujeres, rechazase al diferente, fuera inculta e ignorante, estuviese sedienta de violencia y sangre, no inventase nada, oprimiese y avasallase, promoviese Cruzadas xenófobas, fuese tenebrosa y fomentase el fanatismo. Afirma que "fueron los poderes monárquicos los que reprimieron con mayor dureza la desviación religiosa. El supuesto Renacimiento no suprimió la Inquisición, sino que la fomentó. La modernidad reforzó el poder del Estado y, con él, la persecución contra cualquier disidencia religiosa."​ y que "los principios teóricos de la separación entre la Iglesia y el Estado se remontan, como vemos, a la Edad Media. Pero su aplicación práctica y concreta no se llevó a cabo en Europa hasta la época contemporánea.



Martin Aurell (Barcelona, 1958)

Historiador medievalista y profesor de Historia Medieval en la Universidad de Poitiers, donde también dirige el Centro de Estudios Superiores de Civilización Medieval. Es especialista en historia de la aristocracia y de la cultura occidental entre los siglos X y XIII, concretamente en la Casa de Plantagenet.

miércoles, 18 de febrero de 2026

Poemas de Emily Dickinson


Aunque nació en plena época romántica, nada tiene en común con el Romanticismo. Su profunda vida interior está reflejada en su poesía, llena de lirismo, intimidad y pensamiento. Su voz, sin duda, es una de las más originales que ha dado la poesía americana, por su fragancia y precisión. Son poemas, en su mayoría, breves pero intensos, en los que expresa de una manera inconfundible su mundo interno, con una gran emoción y belleza.

 “¿Por qué se ha convertido Emily Dickinson, durante los últimos años, en una de las poetas más traducidas al español? ¿Por qué su poesía interesa tanto a todo tipo de público, desde el lector culto al lector joven que busca voces cómplices, cercanas? Muy sencillo. Porque es moderna y actual, pese a que vivió en el siglo XIX. Porque su misterio contiene una frescura y una capacidad de sugerencia que no se agota nunca. Y porque consigue mostrarse a un mismo tiempo honda y ligera, y sabe hallar lo profundo en lo más cotidiano.

Escribió cerca de dos mil poemas, pero solo vio publicados unos pocos, y no en un libro, sino en alguna revista de la época. No debió de importarle mucho y, a la larga, eso preservó su independencia, su autenticidad. La creación poética le sirvió como motor de vida y como aventura de conocimiento, no como escaparate ni como instrumento para saltar a la fama. Emily Dickinson hizo de la escritura una habitación propia en la que perderse y encontrarse, en la que expresarse con un lenguaje innovador, libre, original.”

(Lorenzo Oliván en Emily Dickinson. Una ardiente bruma. Antología. Ed. Edelvives, 2024)

Emily Dickinson (Massachussets, 1830-1866)

Nació en el seno de una familia rica y puritana de Nueva Inglaterra. Estudió en la academia de Amherst y en el seminario femenino de Mount Holyoke, cerca de Boston, pero su delicada salud y su rebeldía religiosa la llevaron a abandonar el curso antes de tiempo. Dickinson, que fue una joven activa y llena de vida, se encerró a los 30 años en la casa paterna y ya no salió. No obstante, mantuvo el contacto con los seres queridos a través de sus cartas, tan cuidadosamente elaboradas como sus poemas. Poco después de su encierro, habiéndose reafirmado en su vocación poética, escribió al periodista y crítico Thomas Higginson para saber si sus versos «estaban vivos». Pero el genio poético de Dickinson estaba muy por encima de las capacidades de su pobre «preceptor», quien le aconsejó no publicar. Las primeras selecciones de sus poemas fueron editadas póstumamente. Paradójicamente, estas corrieron a cargo del arrepentido Higginson y de la escritora Mabel Loomis Todd. Sus poemas gozaron de un inmediato reconocimiento popular. La crítica tardaría todavía muchos años en concederle el lugar que merece en la historia de la poesía universal.